Fecha19 de febrero de 2010
Organizador
Cofrade Ghuss
Menú
Cabrales
Fabes con almejas
Fabada asturiana
Chuletón de buey
Bebidas
3 botellas de vino (Pesquera) y 3 rondas de palanganazos
Crónica
El lugar elegida para la junta del mes de febrero es uno de los asturianos de referencia en Madrid, reseñable por la cantidad y calidad de sus platos. Pleno de los Cofrades y un invitado añadido: Pedro Maya, referenciado por el Cofrade Ligorio.
La faena comienza en barra, con una botella de sidra natural escanciada y alguna que otra cerveza. Una vez listos los paladares pasamos a mesa, donde comienza la lidia con un buen cabrales batido, rosca de pan y buen vino de la ribera del Duero, Pesquera. Aprovecho para recomendar a Casa Hortensia la renovación de su carta de vinos, escasa en referencias originales y con excesiva presencia de caldos más comerciales que reseñables.
Una vez devorado el queso, hacen aperición las fabes, en sus dos modalidades seleccionadas: con almejas y al tradicional método asturiano, de todos conocido como fabada. Las primeras insuperables, en cuanto a suavidad y buen sabor se refiere; las segundas muy buenas, aunque escasas de caldo y tocino a juicio del Cofrade Icaldo. Con raciones para dos comensales colmamos un plato por cabeza de cada una de las modalidades, es decir, comimos 12 platos con lo previsto para cuatro, y es que en Asturies sírvese y cómese así.
Sin dejar rastro alguno de las legumbres, pasamos a la carne que se presenta en plato caliente de barro. Dos chuletones de buey, de más de un kilo por unidad, de sabor y textura excelente, acompañados por buenas y fritas patatas. Poco del buey sobró, puesto que nuestro apetito saciado ya estaba, por lo que obligados nos vimos a un digestivo tomar: café, orujo, pacharán... y de copas: tres rondas nada más (la cuarta no nos la pusieron porque el personal del lugar tenía que comer).
Una vez más, el Cofrade Pamelo intenta arrastrarnos a Juan Bravo 25, de nuevo sin éxito, puesto que son ya casi las 7 de la tarde y algunos Cofrades han de cumplir obligaciones familiares. En el momento de redactar la presente crónica, se desconoce el paradero y estado del primer Cofrade referido, aunque conociéndole, capaz habrá sido de "flotar un avión privado" para desayunar en el Caribe... "y es que en mi casa tengo un tambooooooor..."
Valoración
La faena comienza en barra, con una botella de sidra natural escanciada y alguna que otra cerveza. Una vez listos los paladares pasamos a mesa, donde comienza la lidia con un buen cabrales batido, rosca de pan y buen vino de la ribera del Duero, Pesquera. Aprovecho para recomendar a Casa Hortensia la renovación de su carta de vinos, escasa en referencias originales y con excesiva presencia de caldos más comerciales que reseñables.
Una vez devorado el queso, hacen aperición las fabes, en sus dos modalidades seleccionadas: con almejas y al tradicional método asturiano, de todos conocido como fabada. Las primeras insuperables, en cuanto a suavidad y buen sabor se refiere; las segundas muy buenas, aunque escasas de caldo y tocino a juicio del Cofrade Icaldo. Con raciones para dos comensales colmamos un plato por cabeza de cada una de las modalidades, es decir, comimos 12 platos con lo previsto para cuatro, y es que en Asturies sírvese y cómese así.
Sin dejar rastro alguno de las legumbres, pasamos a la carne que se presenta en plato caliente de barro. Dos chuletones de buey, de más de un kilo por unidad, de sabor y textura excelente, acompañados por buenas y fritas patatas. Poco del buey sobró, puesto que nuestro apetito saciado ya estaba, por lo que obligados nos vimos a un digestivo tomar: café, orujo, pacharán... y de copas: tres rondas nada más (la cuarta no nos la pusieron porque el personal del lugar tenía que comer).
Una vez más, el Cofrade Pamelo intenta arrastrarnos a Juan Bravo 25, de nuevo sin éxito, puesto que son ya casi las 7 de la tarde y algunos Cofrades han de cumplir obligaciones familiares. En el momento de redactar la presente crónica, se desconoce el paradero y estado del primer Cofrade referido, aunque conociéndole, capaz habrá sido de "flotar un avión privado" para desayunar en el Caribe... "y es que en mi casa tengo un tambooooooor..."
Valoración
- Servicio: cuchara de plata
- Cantidad: cuchara de oro
- Calidad: cuchara de oro
- Precio: cuchara de oro