El Padre

Fecha
2 de julio de 2010

Organizador
Cofrade Icaldo

Menú
Jamón de Jabugo
Pimientos rellenos de pescado
Corquetas caseras
Huevos rotos
Bocartes
Patatas con costillas

Bebidas
3 botellas de vino (1 Castillo de Perelada, del Empordá; 1 magnum de Numanthia, de Toro y 1 Avan, de Ribera del Duero) y 2 de palanganazos.

Crónica
El Cofrade Icaldo, quien organiza, asiste con un invitado: David Salas, que dio la talla en la comida, pero que como viene siendo habitual en los invitados de este insigne Cofrade, bebió demasiado. Cuando llego a su casa cayó muerto en un sofá y su mujer llamó para preguntar que le habíamos hecho a su marido.

Llegamos al restaurante El Padre a las 14.30 horas, puntuales, en Serrano 45. Los hijos del dueño, amigos del cofrade Icaldo nos recibieron como siempre, fantásticamente. Hay que reseñas que David es cinturón negro 4º DAN de vino y Mario cinturón negro 6º DAN de alpiste.

La jornada comienza con la invitación, por parte de del restaurante, de una botella de un tinto del Empordá y unos entrantes, para calentar las mandíbulas. Continuamos con un plato de jamón "der güeno" al centro de la mesa, unos pimientos rellenos de pescado que eran excepcionales, unas croquetas caseras brutales y unos huevos rotos. También unos bocartes increíbles calentitos con su aceitito.

El plato principal consistió en una guiso de patatas con costillas, del cual pedimos una perola mas grande. Tomamos entre 4 y 5 platos par cabeza, regando todo ello con un magnum de Numanthia que nos fue "regalado" por 50 € (cosas de David, el sumiller que nos quiere bien). Después tomamos otro vino "revelación", que no conocíamos (cosa rara) y que era excepcional: Avan, de la ribera del Duero. Para finalizar la faena: postres caseros variados.

El colofón del ágape viene de la mano de Mario, el cinturón negro 6º DAN en bebidas espiritosas, y empieza a repartir en nuestro tatami a diestro y siniestro. Lo nunca visto. El ligorio se lanza por Vodkas!! el cofrade Icaldo y Gush por Gin-tonics, probando diferentes ginebras siempre preparadas con maestría por Mario, y el Tato por rones, tambien nuevos para él. El invitado, David, que juró hace muchos años amor eterno al vino y al Ron añejo, pide un Brugal, y Mario, con muy buen criterio le manda a tomar por el culo. Es como entrar en la mansión de Play Boy y querer pasar un rato con la Bermúdez! Dejamos a Mario que le sirva otro tipo de rones...

Después de dos rondas, decidimos retirarnos prudentemente a casa pero en ese momento vuelve un camarero de otra mesa que lleva debajo del brazo (sin escolta de ningún tipo) un barril artesano de Zacapa 25 sin san bernardo ni nada... Al grito de Ehhh! ande va? quieto parao! Trae eso pa cá! el camarero sufre un piquete degustativo y cae una ronda de Zacapa 25 solo por supuesto y sin hielo. Se le insinúa al camarero que nos deje en usufructo el barril. El camarero duda y se hace el silencio. había mas tensión que en el tanga de Falete. Finalmente le autorizamos a irse. Lo mejor el precio. Salimos a menos de 50 € por barba. Prometemos repetir. Es el santuario particular de Icaldo.

Valoración
  • Servicio: cuchara de plata*
  • Cantidad: cuchara de oro
  • Calidad: cuchara de oro
  • Precio: cuchara de oro
(*) Los dueños, David y Mario: "oro pulido", pero la cuchara al servicio es plata por el "compadreo" excesivo de uno de los camareros.